Todos los seres humanos, salvo algunas excepciones, sentimos la necesidad de relacionarnos con los demás, en lo romántico, a través de vínculos de amistad, así como en lo filial. La forma en que establecemos dichas relaciones dice mucho del tipo de personas que somos y hacia dónde vamos en la vida.

Siendo así de importante, es que te extendemos la invitación, para que, si aún no lo haz hecho, des una corta mirada a la gráfica que aparece al principio del artículo. Cuando la viste por primera vez, ¿A qué se te pareció? Mira lo que dice tu respuesta, en cuanto a tu manera de relacionarte.

La punta de un bolígrafo

Si viste la punta de un bolígrafo es porque tu manera de relacionarte con los demás es desde lo emocional, lo que supone que a ti no te da miedo decir lo que sientes y lo que piensas. Cuando sientes afecto por una persona se lo demuestras, ya sea diciéndolo y/o con tus acciones.

Eres un gran amigo pero tienes en contra tuya que eres muy sensible y eso te hace sufrir con facilidad y frecuencia. Pero gracias a la vida sabes que el relacionarte desde el afecto también tiene sus ventajas.

El cuerpo de una mujer

Si al mirar la imagen, fue el cuerpo de una mujer lo que te pareció ver, eso es sencillamente porque tus relaciones las llevas con fiereza y pasión. Para ponértelo más claro: si quieres a alguien lo haces con intensidad, pero también despliegas la misma intensidad cuando sientes odio. En cuanto a relaciones, para ti no hay grises o términos medio, es decir, la persona o es buena o es mala, o sirve o no sirve, pero no a medias.

No obstante, ¿Quién no va a querer que le quieras? Cuando aprecias a alguna persona, la defiendes con uñas y dientes, no tienes límites para dar cuidados a los tuyos. Quien te haya ganado como amigo, comprobará lo valiente que puedes llegar a ser en su defensa y sabrá que cuenta con un buen apoyo.