Que cambiados: Los hijos de Lety Calderón han crecido mucho y ahora son todos unos galanes

Que cambiados: Los hijos de Lety Calderón han crecido mucho y ahora son todos unos galanes

Lety Calderón es un ejemplo de una mujer fuerte y una mamá trabajadora. La actriz se siente muy orgullosa de su hijo mayor, Luciano, quien tiene Síndrome de Down. Aunque las cosas no han sido fáciles, Lety agradece cada día tener a su primogénito, pues ha aprendido muchas cosas gracias a él.

El tiempo ha pasado y los hijos de Lety Calderón ya son todos unos galanes. Luciano y Carlos heredaron toda la belleza de su madre y están irreconocibles; además, les encanta hacer cosas en familia y divertirse.

Son muy unidos.

A Lety le encanta pasar tiempo con sus hijos y su familia. Siempre comparte imágenes de los grandes recuerdos que crean juntos.

Actividades al aire libre.

Aunque Lety es una actriz muy ocupada, siempre se da el tiempo para jugar con sus hijos y disfrutar de una tarde al aire libre.

¿Quién dijo que una cama no se puede convertir en un ring de box? A Lety le gusta jugar las luchitas con Luciano y Carlos.

— Leticia Calderon (@letyca79) 1 de mayo de 2019
Su fiel compañía.

A la fecha de la transmisión del primer episodio de este gran dramático, Leticia era mujer de 30 años de edad, pero con un rostro angelical que era capaz de desarmar al hombre más serio y poco romántico del mundo. Por su parte, el galán de la época, Fernando Colunga, de 32 años, arrasaba en cada proyecto en el que participaba. Sin duda era la estrella televisiva del momento.

Desde entonces, el calendario no ha perdonado a nadie y ha hecho que los años hagan lucir muy diferente a Leticia. No obstante, todos estos cambios no han sido para mal, puesto que han venido con más madurez, una belleza más sobria y, por supuesto, muchos más éxitos televisivos.

Hasta el soy de hoy, Leticia puede decir con orgullo que ha participado en más de 20 telenovelas mexicanas que han sido trasmitidas para toda Latinoamérica. Entre las más recordadas se encuentran: Amor real, Laberintos de anhelo, La antorcha encendida, Valeria y Maximiliano y Tal como somos. ¿Tú recuerdas alguna otra?

En el presente, la actriz ya no está tan dedicada a la actuación a diferencia de los años 80 y 90 en los que era prácticamente imposible no verla en las pantallas. Ahora, se toma las cosas con más calma con el fin de dedicarle más tiempo a su hijos y familia. En 2015 regresó a los melodramas, después de haberse distanciado por 3 años, bajo las órdenes del productor Carlos Moreno Laguillo, participando como la noble Inés Urrutia de Murat en la primera temporada de A que no me dejas.

Luciano y Carlos acompañan a su madre a diferentes eventos. Ellos son un trío inseparable.

Ahora que sus pequeños han crecido, Lety se enfrenta a una nueva realidad: Luciano ya quiere hacer su vida. En exclusiva para Sale el Sol, la actriz reveló que su hijo mayor ya quiere irse a vivir solo y ella está segura de que podrá lograrlo.

Lety Calderón es una súper mamá que no se rinde nunca. A pesar del trabajo, la actriz siempre está al pendiente de las necesidades de Luciano y Carlos. Le deseamos lo mejor a esta familia.

Bonus:

Nació en 1968, en Ciudad de México. Sus padres Mario Calderón y Carmen León; y tres hermanos: Mario, Miguel y Alejandro. Durante su infancia vivió en Guaymas, Alvarado, Veracruz y La Paz, Baja California Sur; a los 13 años regresó a la Ciudad de México donde estudió en la secundaria “Amado Nervo” y después, impulsada por familiares, acudió a un casting para encontrar a la protagonista de “Chispita”, aunque Leticia no se quedó con ningún papel principal, participó como extra y recibió una beca para el Centro de Capacitación de Televisa.

En 1983 y con tan sólo 14 años, Leticia recibió su primera oportunidad de manos de Valentín Pimstein en Amalia Batista. En este melodrama ella interpretaría a la hija de Susana Dosamantes.

Después de esta vendrían “Principessa”, donde interpretó a la hija ciega de Angélica Aragón, breves apariciones en “Bianca Vidal” y “Monte calvario” y su primera antagonista, Alma, en “El camino secreto”.

En 1987 hizo casting para “La indomable”, en el que daría vida a su primer protagónico, María Fernanda Villalpando.

Dos años después vendría su segundo protagónico: “La casa al final de la calle” al lado de Eduardo Palomo. En esta historia gótica compartiría el protagonismo con Héctor Bonilla y Angélica Aragón, además de ser dirigida por el cineasta Jorge Fons.

El siguiente año, 1990, Leticia protagonizó su primera telenovela para Ernesto Alonso “Yo compro esa mujer” al lado de Eduardo Yáñez, Enrique Rocha, y Alma Muriel.

En el 1991 trabajo en la telenovela de Carlos Sotomayor en la telenovela, Valeria y Maximiliano. La telenovela, cuya protagonizó al lado de Juan Ferrara A esta le siguió Entre la Vida y la Muerte en 1993, la cual sería el primer gran éxito para su productora Angelli Nesma. Después de esta telenovela, Leticia decidió darse su primer descanso de 3 años, con excepción a una participación especial en Prisionera de amor, donde entraría casi al final de la novela como la rival de amores de Maribel Guardia.

En 1996 volvió a trabajar con Ernesto Alonso y Carlos Sotomayor para la producción histórica La antorcha encendida. En esta novela compartiría crédito con Humberto Zurita y Julieta Rosen entre otros.

En 1997 salió al aire “Esmeralda”, versión de la venezolana homónima, esta vez junto a Fernando Colunga en el protagónico.

Credit: Wikipedia