Como bien sabemos, la piel es el órgano más grande e importante de toda nuestra anatomía. Cuidarla es es sinónimo de amor propio. Es por ello, que siempre debemos tener una buena rutina de aseo personal para que ésta no se vea afectada.

Además, es muy importante el alto consumo de agua para mantenerla hidratada y sana, que es lo fundamental, ya que si no lo hacemos, corremos altas probabilidades de sufrir las dolorosas apariciones de abscesos y foliculitis graves.

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