Nadie se libra de las inseguridades, y en mayor o menor grado todos fallamos y tenemos deficiencias. En algún momento no nos atrevemos a hacer ciertas cosas por creer que no lo haremos bien o por el qué dirán.

Pero si no encontramos la manera de contrarrestar esas carencias,vamos a terminar tarde o temprano frustrados, sólo soñando con lograr algo,pero nunca lograríamos materializarlo,privandonos esto de saborear el éxito y sentirnos felices y orgullosos.

Es preciso conocer tanto el origen como los desencadenantes de nuestros complejos,para frenar o mermar sus efectos en nuestro diario vivir. Aunque esta prueba no sustituye la asistencia psicológica, sí de alguna manera te puede ser útil para autoexplorarte.

Este es un tema importante que está directamente vinculado con nuestro lado mental y emocional. Lo primero, que veas te aportará datos interesantes sobre ciertas debilidades internas que te están perjudicando.

Aquí está ¿Qué ves?

 

 

 

Si lo que viste primero fueron dos árboles:

Tu inseguridad está relacionada con tu valor en relación con las personas que te rodean. Por una o varias razones,crees que no eres lo suficientemente bueno y que por eso a nadie podrías sinceramente gustarle o sentir admiración por ti.

Esto por supuesto,te impide profundizar en tus conexiones, porque sospechas que puede que los demás no estén siendo honestos contigo. Debes entender que tú eres especial a tu manera, así que no te cierres como una ostra ante los demás,las compañías pueden hacer de tu vida algo placentero.

Si lo primero que miraste fue el rostro de una mujer:

Tu mayor inseguridad está asociada con tus habilidades personales,ya sea en el trabajo o en cualquier otro ámbito donde tengas que hacer uso de tus destrezas, demostrar así mismo lo que has aprendido,nunca crees en lo fuerte de tus capacidades.

Te viene a la mente,que cualquiera puede saber más o hacerlo mejor que tú y es ahí cuando la desvalorización cobra fuerzas. Si no te propones darte el crédito que te mereces por tus talentos,vas a perder valiosas oportunidades. Dejar de compararte será el primer paso.

Fuente:osegredo.com.br