15 Accesorios que toda chica de los 90 llevó en su mochila

15 Accesorios que toda chica de los 90 llevó en su mochila

Podríamos decir que todos tenemos una máquina del tiempo en la mente, y prueba de ello es que basta con relajarnos y dejarnos llevar por el mar de nuestros recuerdos para volver a nuestra época favorita.

Para la mayoría de las chicas que están por llegar a los 30, los 90 fueron la mejor etapa de sus vidas, disfrutaron de una niñez con las mejores caricaturas animadas, los problemas se resumían en encontrar un par de zapatos nuevos para la Barbie y los accesorios que les hacían ver más cool, como las pulseras plásticas, collares de chupones, guantes de red, entre otros.

1. Ser una chica cool dependía de estas sandalias

2. Porque la rudeza no estaba peda con el estilo…

3. ¡Todavía extrañamos su aroma y suavidad!

4. Niña de los 90 que se respetaba, usó estas calcetas

5. Que se enredaran en el cabello era la peor sensación del mundo

6. Seguramente tenías tu propia colección

7. Usarlas como pulseras te daba un toque chic

8. Algunas tenían aromas frutales

9. ¿Quién dijo que los chupones solo son para bebé?

10. Decorar tu cabellera con estas pinzas era vital

11. Se resbalaban todo el tiempo, pero igual las amabas

12. Peinar tu cabello nunca fue tan sencillo

13. Tener un set de Polly Pocket era el sueño de toda niña

14. Jamás olvidaremos su delicioso aroma a fresas

15. Admítelo, este dispositivo fue tu primera bendición

Bonus:

Para los accesorios de moda, véase Complemento (ropa). Se suele llamar accesorio a todo aquel elemento que forma parte de un sistema o de una máquina, una vez definida esta como producto o subproducto básico. Sirve para que la misma ejecute o no la función para la que se prepara. También se define como aquel complemento de un sistema predeterminado (tienen que ser compatibles) y necesario para realizar funciones ejecutadas por medio de la conexión de sistema como accesorio.

Dichos accesorios se pueden manipular con una conexión electrónica, mecánica, etc.. y para que estos cumplan mutuamente con la función vital dentro del sistema.

Un caso típico es el del tractor con sus aperos agrícolas, que lo complementan para realizar las diferentes operaciones en las labores agrícolas.

Las blusas raramente formaban parte del guardarropa de la mujer hasta los años 1890. Antes de entonces, eran ocasionalmente populares para el uso informal en los estilos que asemejaban la ropa campesina o tradicional, tal como la camisa de Garibaldi de la década de 1860.

En las décadas de 1900 y 1910, blusas elaboradas como la blusa de lencería (así llamada porque fue adornada pesadamente con cordones y bordados en un estilo restringido antes a la ropa interior) y la blusa Gibson Girl con plisados, llegaron a ser inmensamente populares para vestir de día e incluso para cierto uso informal por la noche. Desde entonces, las blusas no han dejado de ser un valor fijo en el guardarropa.Las blusas se hacen de tela de algodón o de seda y pueden o no incluir cuello o mangas. También pueden contener detalles tales como colmenas o decoraciones bordadas.

Las blusas tienen botones invertidos a los de las camisas de los hombres. Es decir, los botones están normalmente en el lado izquierdo y los ojales en el derecho. Las razones de esto son confusas, sin embargo: Algunos sugieren que esta costumbre fue introducida por tintoreros de modo que pudieran distinguir entre las camisas de las mujeres y las de los hombres.

Otra teoría establece que la tradición nació durante la Edad Media en que una forma de manifestar la abundancia era por el número de los botones que se usaban. Las criadas estaban a cargo de abotonar los vestidos de la señora (puesto que los botones estaban generalmente en la parte posterior). Cansadas de abotonar los botones al revés, comenzaron a invertir la dirección de los botones.

En muchos casos la tela con la que se confeccionan las blusas suele tener cierta transparencia a diferencia de las camisas masculinas que suelen ser opacas. Además, en ocasiones como complemento se suele añadir una bufanda (del mismo modo que lo haría la corbata en el caso de los hombres).La confección de blusas se hacía generalmente como manufactura en las casas por las mujeres —generalmente— o en pequeños talleres de modistas y sastrerías.

La fabricación de camisas tuvo un auge a finales del siglo XIX en Estados Unidos. Aprovechando la emigración de Europa se trasladó el trabajo de costurera en el hogar a talleres y fábricas que van a componer el entramado de la industria textil y de confección. La prenda, camisa o blusa, tuvo un crecimiento espectacular al sustituir a otras prendas más tradicionales.

Credit: Wikipedia